Sin embargo, en las plataformas digitales, el gesto fue recibido con escepticismo.

Numerosos usuarios cuestionaron la autenticidad de su emoción, calificándola como una “estrategia para reconectar con el público” o un intento de “causar lástima”.

Algunos comentarios recordaron episodios pasados en los que la cantante fue señalada por actitudes consideradas arrogantes, mientras otros ponían en duda el éxito del concierto, sugiriendo que la asistencia fue baja y que incluso se regalaron boletos.

Su padre, Pepe Aguilar, quien se encontraba en el escenario, reaccionó con una mezcla de orgullo y humor, diciendo: “Eso, chng.

Y eso que no le cobro a la canija… Ay, mi chamaca”.

La viralización del video ha reavivado el debate sobre la percepción pública de la cantante en esta nueva etapa de su carrera.