Sobre los señalamientos que vinculan a su padre con el dueño del certamen, Raúl Rocha Cantú, Bosch afirmó: “Me da muchísima risa.

No porque repitas una mentira muchas veces se convierte en realidad”.

La controversia también incluyó una denuncia penal por difamación interpuesta en Tailandia por Nawat Itsaragrisil, director de Miss Universo en ese país, tras un altercado viral. En medio del escándalo, Bosch ha continuado con su agenda, compartiendo en Instagram su visita a la ONU y a la Catedral de San Patricio en Nueva York para orar ante la Virgen de Guadalupe, reafirmando su fe.

Incluso un momento casual, donde fue regañada durante una transmisión en vivo por comer una hamburguesa, se volvió viral, demostrando el intenso escrutinio público al que está sometida.