Las interacciones en el escenario, consideradas por muchos como un coqueteo, generaron un intenso debate sobre la dinámica de la pareja y el comportamiento del cantante. El primer video que captó la atención muestra a Nodal acercándose a Camacho durante un concierto para darle de beber tequila directamente de la botella, un gesto que fue interpretado como una muestra de cercanía excesiva.
Sin embargo, la polémica escaló con un segundo clip, donde Ángela Aguilar sube al escenario para besar a su esposo.
En ese momento, las cámaras captaron a Camacho detrás de la pareja, realizando gesticulaciones que los internautas describieron como de “desagrado”, “celos” o “burla”. A raíz de estos videos, surgieron rumores de que Ángela Aguilar, molesta por la situación, habría exigido el despido de la violinista, una versión que cobró fuerza cuando Camacho estuvo ausente en un concierto posterior en Chicago. Aunque algunas fuentes atribuyeron su ausencia a problemas con su visa, la narrativa del despido por celos dominó la conversación digital, donde se le aplicó a la violinista el término irónico de ser “fan de su relación”. Hasta el momento, ninguna de las partes involucradas ha emitido una declaración oficial para confirmar o desmentir las especulaciones, dejando el tema abierto a la interpretación del público.













