La controversia sobre la salud de Andrade se intensificó a mediados de diciembre, cuando se informó que había sufrido una recaída de las enfermedades crónicas que padece, incluyendo un aneurisma cerebral y padecimientos degenerativos. La alarma creció tras la filtración de imágenes que la mostraban en una camilla dentro de un hospital. Amigos cercanos a la conductora, como el periodista Jorge Carbajal, confirmaron la gravedad de la situación, mencionando que “el problema es que ya tiene muy maltratado su cuerpo en el aspecto de que le han puesto muchos sueros, muchas inyecciones”. Por su parte, su amiga y compañera Montserrat Oliver también expresó su preocupación en el programa “Montse y Joe”, al anunciar que Andrade no había podido asistir a la grabación por no sentirse bien. En respuesta a la creciente especulación, Yolanda Andrade publicó una imagen de la Virgen de Guadalupe en su Instagram con un mensaje directo: “Quiero agradecerles de todo corazón que estén al pendiente de mí. Sus oraciones me conmueven profundamente y son muy importantes en este proceso... Les informo que estoy en recuperación, en mi casa”.

En el mismo texto, aseguró que cualquier noticia futura sobre su salud la comunicaría ella misma y aprovechó para desear felices fiestas a su “público conocedor”. Esta publicación se convirtió en la fuente oficial sobre su estado, poniendo fin temporalmente a los rumores y mostrando su fortaleza ante la adversidad.