El suceso, documentado y compartido por ella misma en sus redes sociales, desató un debate sobre la vanidad y los límites en los trámites oficiales. En los videos que circularon en TikTok y otras plataformas, se observa a León sentada en el módulo de atención mientras una persona sostiene una lámpara de luz LED y otros accesorios para iluminar su rostro. Según explicó la influencer, su objetivo era contrarrestar la iluminación de las oficinas, que a su juicio, no favorece la apariencia en las fotografías de documentos oficiales. “Todos sabemos que la foto del INE es la peor de todas, así que quise tomar mis propias precauciones”, señaló. Lo que sorprendió a muchos fue que el personal del INE le permitió utilizar su equipo, siempre y cuando no interfiriera con el proceso. La reacción en redes fue mixta: mientras algunos usuarios aplaudieron su creatividad y la tomaron con humor, admitiendo que les gustaría hacer lo mismo, otros criticaron el acto como un exceso de vanidad y una falta de seriedad ante un trámite oficial. Comentarios como “No deberían permitir tal estupidez” y “Si ustedes no llevan su luz es por pobres jaja” reflejaron la división de opiniones. El episodio consolidó la imagen de Sol León como una figura que no teme generar polémica y cuida su imagen pública en cada detalle.