Curtis Lee viajó desde Los Ángeles a Riverside para encontrar a Chase.

A través de videos en TikTok e Instagram, compartió el reencuentro, donde lo llevó a comer pizza y facilitó una videollamada con Devon Werkheiser, protagonista de la serie. Posteriormente, le consiguió una habitación de hotel para resguardarlo de una tormenta y de la calle durante la Nochebuena.

Sin embargo, el intento tuvo un desenlace desalentador.

En una actualización, Curtis Lee relató, “devastado”, que recibió una llamada del hotel informándole que Chase había abandonado la habitación y causado destrozos, incluyendo un refrigerador volcado y un microondas en la bañera. Este incidente confirmó las advertencias que la familia de Chase le había hecho sobre intentos fallidos similares en el pasado. El padre de Chase, Joseph Méndez Jr., reveló al Daily Mail que su hijo fue diagnosticado con esquizofrenia y trastorno bipolar hace una década, condición agravada por el abuso de sustancias. A pesar de múltiples intentos de la familia por internarlo, Chase ha rechazado la ayuda. Tras el incidente en el hotel y gracias a la intervención del influencer Jacob Harris, se logró que Chase fuera hospitalizado para una evaluación de 72 horas, con el objetivo de trasladarlo posteriormente a un centro de rehabilitación.