La imagen se viralizó rápidamente, provocando un debate sobre el posible trato preferencial hacia las celebridades.
Internautas cuestionaron si la fama permite ignorar las reglas de conservación del patrimonio cultural, con comentarios como: “¿Si eres famoso sí puedes tocar las piezas?” y “A nosotros ni acercarnos nos dejan”. La cuenta de X “Terror Museos” avivó la discusión al preguntar si los visitantes comunes reciben el mismo trato durante recorridos privados. Ante la polémica, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) emitió un comunicado para aclarar la situación. El organismo confirmó que la visita se realizó el 17 de diciembre y que el cantante estuvo acompañado por personal de custodia en todo momento. Según el INAH, “cuando el artista colocó la mano sobre la estela, personal de custodia del museo reiteró que no se podían tocar las piezas, a lo cual el músico la retiró”. La institución subrayó que no se registraron afectaciones en el bien arqueológico y, por lo tanto, no se configuró una sanción.
A pesar de la aclaración, el incidente mantuvo abierta la discusión sobre la aplicación equitativa de las normativas de protección del patrimonio cultural de la nación.













