La conductora describió su lucha diaria, explicando que su condición tiene "picos, a veces estás bien, a veces estás mal, muy mal, no puedes moverte, ni abrir los ojos, caminar, hablar, es una fatiga crónica".

Este testimonio se sumó a una publicación anterior donde, en un tono melancólico, sugirió que esa podría ser su "última Navidad", lo que alarmó a sus seguidores. Por otro lado, y en un tono completamente diferente, Andrade confrontó los rumores sobre un supuesto conflicto familiar.

En varios videos, apareció junto a su hermana Marilé y su cuñado, Sergio Araiza, para desmentir con humor las acusaciones de que la tenían aislada y manejaban sus finanzas. "Sergio no me secuestró, para nada; Sergio no maneja mi dinero; Sergio no toma decisiones de mis medicamentos", aclaró la conductora mientras bromeaba con su cuñado.

Esta dualidad en sus publicaciones mostró a una figura pública lidiando simultáneamente con una crisis de salud personal y una controversia mediática, utilizando su plataforma para controlar ambas narrativas.