La estrella del pop Britney Spears reavivó la tensión con su familia a través de un mensaje irónico publicado en Instagram durante las fiestas decembrinas. La publicación fue una respuesta directa a una fotografía navideña compartida por su hermana, Jamie Lynn Spears, en la que la cantante no fue incluida. La controversia comenzó cuando Jamie Lynn publicó un carrete de fotografías familiares de Navidad en las que aparecían su madre Lynne, sus hijas y el hijo mayor de Britney, Sean Preston. La ausencia de la intérprete de "Toxic" fue notoria. Días después, Britney respondió con una publicación que contenía la imagen de un árbol de Navidad y un texto cargado de sarcasmo. "Feliz Navidad atrasada a mi hermosa familia que nunca me ha faltado al respeto, nunca me ha hecho daño, nunca ha hecho nada completamente inaceptable ni ha causado un trauma increíble, de ese que no se puede arreglar", escribió.
El mensaje continuó en el mismo tono: "A mi querida, dulce e inocente familia… lo siento muchísimo por haber estado ocupada esta Navidad, pero definitivamente apareceré y los sorprenderé pronto". La publicación, cuyos comentarios fueron limitados, fue ampliamente interpretada como una crítica directa a su familia por el dolor causado durante sus 13 años de tutela y el distanciamiento posterior.
Mientras tanto, se informó que Britney pasó la Navidad con su hijo menor, Jayden, con quien ha estado reconstruyendo su relación. Este episodio se suma a la larga historia de conflictos públicos entre Britney y su familia, especialmente con su hermana, a quien ha acusado de mentir en su libro autobiográfico.
En resumenEl sarcástico mensaje navideño de Britney Spears fue otro capítulo en su continua narrativa pública de recuperación de su voz tras la tutela. La publicación destacó crudamente las profundas fracturas dentro de su familia, utilizando su plataforma de redes sociales para expresar su dolor y sentimiento de traición, lo cual resonó fuertemente con su base de fans.