En una publicación, compartió sus sentimientos encontrados ante la noticia: “El veredicto ya está… Tengo daño cerebral por mi traumatismo craneoencefálico.

Me reconforta saber que mi deterioro cognitivo no se debe sólo a la perimenopausia, y me incomoda saber lo difícil que será intentar revertir los déficits”. En un video posterior, detalló que, tras el accidente, comenzó a experimentar un declive cognitivo que la alarmó y la llevó a buscar respuestas médicas.

Los estudios confirmaron que “casi cada área de mi cerebro está funcionando a una capacidad limitada”. La actriz admitió sentirse agotada por el proceso y poco entusiasmada con la idea de someterse a más estudios en 2026 para determinar posibles soluciones, afirmando que siente que “trabajar duro es todo lo que hago”. Actualmente, Lilly no tiene proyectos cinematográficos activos y ha optado por un descanso prolongado para concentrarse en su recuperación, mencionando que las pasadas fiestas decembrinas fueron las más tranquilas que ha tenido en 14 años.