En días recientes, circularon versiones que afirmaban que su hermana Marilé y su cuñado, Sergio Araiza, la tenían aislada y manejaban su patrimonio.

Para contrarrestar esto, Andrade publicó un video junto a Araiza donde, con humor, aclaró la situación.

“Sergio no me secuestró, para nada; Sergio no maneja mi dinero; Sergio no toma decisiones de mis medicamentos”, afirmó mientras bromeaban sobre el supuesto control mental.

Posteriormente, el 1 de enero, realizó una transmisión en vivo en Instagram junto a su amiga Montserrat Oliver para celebrar 25 años de trayectoria juntas. En el video, Andrade agradeció el apoyo del público durante 2025, un año que calificó como “muy peculiar” por sus desafíos de salud, y se mostró optimista para 2026. Estas apariciones también sirvieron para disipar indirectamente las especulaciones más extremas, como las difundidas por el periodista Javier Ceriani, quien sugirió que la familia de Andrade había conversado sobre la posibilidad de “acelerar el proceso del adiós” en Colombia. Con estas publicaciones, Andrade retoma el control de su narrativa pública, mostrando una actitud combativa y agradecida mientras continúa su tratamiento médico.