Con su característico humor, añadió: “Cuando me vaya de verdad ya nadie les va a creer”. La aclaración fue recibida con alivio y risas por parte de sus seguidores y colegas, como Marcela Mistral, esposa de Poncho de Nigris, quien comentó: “Qué mensos, me asusté”.

El episodio evidenció la rapidez con la que se puede propagar la desinformación en el entorno digital.