El proceso para la venta y reactivación de Altos Hornos de México (AHMSA) ha cobrado un nuevo impulso con la llegada de grupos de inversionistas interesados en adquirir la siderúrgica. Este avance, confirmado por el gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez Salinas, ha generado un renovado optimismo entre trabajadores, acreedores y la comunidad de la Región Centro del estado, cuya economía depende en gran medida de la operación de la planta. Tras la publicación de la convocatoria y licitación para la venta de la empresa y su filial Minera del Norte (Minosa), se han registrado visitas formales a las instalaciones. Uno de los primeros grupos en recorrer la planta fue la firma financiera “Blink Capital Solutions”, cuyos representantes, según fuentes internas, quedaron “sorprendidos” por el buen estado de los equipos a pesar de llevar casi tres años sin operar. El gobernador Jiménez confirmó el interés de “más de dos grupos de inversionistas, tanto nacionales como extranjeros”.
Aunque se mantiene hermetismo sobre los nombres para no entorpecer las negociaciones, la expectativa es que se concrete un acuerdo este mismo año.
El proceso legal, sin embargo, sigue siendo complejo.
Los acreedores comunes, representados por abogados como Héctor Garza Martínez, se mantienen vigilantes y preparados para continuar la batalla legal, ya que temen no recibir el pago completo de los adeudos. La base trabajadora, que acumula 168 semanas sin salario, ha facilitado el acceso a los inversionistas, retirando candados y limpiando las entradas como una señal de disposición para la reactivación. La intervención del gobierno federal es vista como clave para resolver los pasivos que AHMSA mantiene con paraestatales como Pemex y así hacer más atractivo el paquete para los compradores.
En resumenEl proceso de venta de AHMSA muestra avances concretos con la visita de inversionistas nacionales y extranjeros, quienes han encontrado las instalaciones en buen estado. Aunque persiste la incertidumbre legal y financiera para trabajadores y acreedores, el interés confirmado por el gobierno de Coahuila renueva la esperanza de una pronta reactivación de la siderúrgica, un pilar económico para la región.