El gigante suizo de alimentos Nestlé anunció un plan de reestructuración que incluye la eliminación de 16,000 puestos de trabajo en todo el mundo, equivalentes al 5.8% de su plantilla. La medida, impulsada por su nuevo CEO, Philipp Navratil, busca reducir costos y recuperar la confianza de los inversionistas ante un estancamiento en las ventas. La reestructuración se produce en un contexto de agitación directiva, ya que Navratil asumió el cargo en septiembre tras la destitución de su predecesor, Laurent Freixe, y la posterior renuncia del presidente de la compañía, Paul Bulcke. El nuevo CEO ha elevado el objetivo de ahorro de costos a 3 mil millones de francos suizos (3,770 millones de dólares) para finales de 2027.
“El mundo está cambiando y Nestlé necesita cambiar más deprisa”, declaró Navratil al justificar los ajustes.
Los recortes afectarán a 12,000 empleos de oficina en los próximos dos años y a otros 4,000 puestos en las áreas de fabricación y cadena de suministro. La empresa ha enfrentado dificultades por los aranceles de importación en Estados Unidos, el aumento de los costos operativos y un incremento en sus niveles de deuda, lo que ha generado presión por parte de los inversionistas. A pesar de la magnitud de los despidos, el mercado reaccionó positivamente, con un alza de alrededor del 8% en las acciones de Nestlé tras el anuncio, lo que refleja la confianza inicial de los inversionistas en la nueva estrategia de eficiencia.
En resumenNestlé implementará un recorte de 16,000 empleos a nivel global como parte de una reestructuración para reducir costos en 3 mil millones de francos suizos. La medida, que sigue a una crisis de liderazgo, busca mejorar la eficiencia y responder a presiones del mercado, como aranceles y aumento de costos, mientras la empresa intenta revitalizar su crecimiento.