El gigante automotriz Stellantis anunció una inversión histórica de 13 mil millones de dólares en Estados Unidos para los próximos cuatro años, un plan que incluye el traslado de la producción del Jeep Compass de Canadá a Illinois. Esta decisión estratégica busca expandir su capacidad manufacturera en EE.UU. en un 50%, en un contexto de presiones geopolíticas y arancelarias. El plan de inversión, el más grande en los 100 años de historia de la compañía en el país, creará más de 5,000 nuevos empleos en plantas de Illinois, Ohio, Michigan e Indiana. La producción del Jeep Compass, que originalmente estaba prevista para la planta de Brampton en Canadá a finales de 2025, se moverá a la planta de Belvidere, Illinois, que será reabierta con una inversión de 600 millones de dólares.
Esta decisión ha sido interpretada como una respuesta directa a las políticas proteccionistas y arancelarias impulsadas desde Washington.
La medida generó una fuerte reacción en Canadá, donde el sindicato Unifor denunció la posible pérdida de 3,000 empleos, calificando la acción como un sacrificio del sector canadiense “en el altar de Trump”. El primer ministro canadiense, Mark Carney, declaró que la decisión es una “consecuencia directa” de los aranceles impuestos por Estados Unidos, y expresó su expectativa de que Stellantis cumpla con sus compromisos con los trabajadores de Brampton. Antonio Filosa, CEO de Stellantis para Norteamérica, afirmó que la inversión “impulsará nuestro crecimiento, reforzará nuestra base industrial y generará más empleos”.
En resumenStellantis invertirá 13 mil millones de dólares para expandir su producción en Estados Unidos, lo que incluye el traslado de la fabricación del Jeep Compass de Canadá a Illinois. Esta medida, que generará más de 5,000 empleos en EE.UU., ha sido criticada por sindicatos y el gobierno canadiense, quienes la ven como una consecuencia directa de las políticas arancelarias estadounidenses y una amenaza para los empleos en Canadá.