En una victoria histórica para el gigante tecnológico, un juez federal de Estados Unidos desestimó la demanda antimonopolio presentada por la Comisión Federal de Comercio (FTC), eliminando la amenaza de que Meta fuera obligada a vender sus filiales Instagram y WhatsApp. La decisión judicial argumenta que la FTC no logró demostrar que la empresa de Mark Zuckerberg mantiene actualmente un monopolio ilegal en el mercado de las redes sociales, citando la fuerte competencia de rivales como TikTok y YouTube. El fallo del juez James Boasberg, del tribunal de distrito en Washington, D.C., representa un duro revés para los esfuerzos regulatorios de la FTC por controlar a las grandes empresas tecnológicas. La demanda, iniciada en 2020, acusaba a Meta de emplear una estrategia de “comprar o enterrar” al adquirir Instagram en 2012 y WhatsApp en 2014 para eliminar a potenciales competidores y consolidar su dominio.
Sin embargo, el juez Boasberg aceptó el argumento de Meta de que el panorama ha cambiado drásticamente. Señaló que plataformas como TikTok se han convertido en “el rival más feroz de Meta” y que tanto Facebook como Instagram han modificado sus servicios para centrarse en videos cortos, compitiendo directamente en el mismo mercado. La evidencia mostró que los estadounidenses ahora dedican solo el 17% de su tiempo en Facebook a contenido de amigos, lo que debilita la definición de “red social personal” que sostenía la FTC.
Esta decisión contrasta con otros fallos recientes y podría influir en los futuros casos antimonopolio contra gigantes como Google, Apple y Amazon.
En resumenUn juez federal desestimó la demanda antimonopolio de la FTC contra Meta, dictaminando que no posee un monopolio ilegal gracias a la competencia de TikTok y YouTube. Esta decisión permite a Meta conservar Instagram y WhatsApp, representando una victoria significativa para la compañía y un revés para los esfuerzos regulatorios de Estados Unidos contra las grandes tecnológicas.