Sin embargo, el juez Boasberg aceptó el argumento de Meta de que el panorama ha cambiado drásticamente. Señaló que plataformas como TikTok se han convertido en “el rival más feroz de Meta” y que tanto Facebook como Instagram han modificado sus servicios para centrarse en videos cortos, compitiendo directamente en el mismo mercado. La evidencia mostró que los estadounidenses ahora dedican solo el 17% de su tiempo en Facebook a contenido de amigos, lo que debilita la definición de “red social personal” que sostenía la FTC.

Esta decisión contrasta con otros fallos recientes y podría influir en los futuros casos antimonopolio contra gigantes como Google, Apple y Amazon.