Discovery (WBD) se ha convertido en el epicentro de una guerra de ofertas entre gigantes del entretenimiento, con Paramount Skydance, Comcast y Netflix presentando propuestas preliminares de compra. Esta contienda podría redefinir el panorama de los medios de comunicación y el streaming a nivel mundial. Paramount Skydance, con el respaldo del multimillonario Larry Ellison, ha mostrado interés en adquirir la totalidad de WBD, incluyendo sus canales de cable, con una oferta que valora la compañía en 60 mil millones de dólares (casi 24 dólares por acción). Por su parte, Comcast, matriz de NBCUniversal, y Netflix han expresado interés principalmente en los activos de estudio y streaming de WBD, como Warner Bros., HBO y el universo de DC Comics. Netflix ha desplegado una agresiva campaña de lobby para superar las barreras antimonopolio, argumentando una "ambigüedad de categoría" en la que los servicios de streaming compiten indirectamente con plataformas como YouTube y TikTok, lo que, según ellos, haría irrelevantes las reglas tradicionales de competencia. Esta narrativa legal, descrita por un asesor rival como "una completa locura... pero funciona", parece estar ganando tracción entre reguladores y miembros del consejo de WBD.

La situación se complica por factores políticos, ya que se menciona que el expresidente Donald Trump simpatiza con la oferta de los Ellison. La estrategia de Netflix de adquirir solo una parte de WBD (el estudio y HBO Max) resulta atractiva para la junta directiva, que busca maximizar el valor de sus activos más codiciados sin cargarse con el negocio de cable, cuyo desempeño financiero es menos prometedor.