La alianza es crucial para ambas compañías, ya que les permite coordinar precios y redes de rutas.

Delta posee casi el 20% de Aeroméxico, tiene dos puestos en su Consejo de Administración y colabora estrechamente en programas de lealtad.

Según los directivos, estos elementos se mantendrán vigentes independientemente de la resolución final. La situación se da en un momento clave para Aeroméxico, que recientemente regresó a cotizar en la Bolsa de Valores de Nueva York (NYSE) tras superar un proceso de reestructuración bajo el Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de Estados Unidos.