La filial que ganó los contratos, Martinus North America, inició operaciones en 2023 tras la adquisición de la empresa estadounidense Bottom Line, con sede en Missouri.

El precio por tonelada ofrecido por Martinus fue de 23,382 pesos, cifra notablemente inferior a los 28,164 pesos por tonelada que se pagaron por el riel para los primeros tramos del Tren Maya en 2020. La ARTF utilizó un esquema de compra directa de los rieles, similar al del Tren Maya, en lugar de que los contratistas de cada tramo realizaran la adquisición por su cuenta.