La adquisición se enmarca en una tendencia creciente en México, donde varias fintechs buscan convertirse en bancos para competir por productos más rentables y estables, como las cuentas de nómina, que son consideradas el núcleo del negocio minorista. Con una licencia bancaria, Klar podrá ampliar su oferta de productos más allá de los créditos y tarjetas, para incluir depósitos de nómina, productos de ahorro con mayores rendimientos y otros servicios tradicionalmente ofrecidos por la banca comercial. Esta estrategia la posiciona para competir directamente con los grandes bancos como BBVA, Santander y el propio Banorte, así como con otros nuevos jugadores digitales que están ingresando al mercado mexicano.

Entre estos competidores se encuentran Revolut, que ya inició un lanzamiento preliminar, y Banco Plata, que planea operar en 2026.

Otras firmas como Nubank y Mercado Pago también están en proceso de obtener sus licencias.

La compra de una entidad ya licenciada, como lo hizo Klar con Bineo, se ha convertido en una vía rápida para las startups que buscan eludir un proceso regulatorio que puede durar varios años.