Este movimiento podría reconfigurar significativamente el panorama global de la indumentaria y el calzado deportivo, donde Puma compite con marcas como Nike y Adidas. Según fuentes familiarizadas con la operación, Anta Sports, que cotiza en la bolsa de Hong Kong, ha comenzado a trabajar con un asesor para evaluar la viabilidad de una oferta por la icónica marca alemana. Aunque los detalles son preliminares y no se ha confirmado una propuesta formal, la simple exploración de esta posibilidad indica las ambiciones de expansión de Anta en el mercado occidental. En caso de que la empresa china decida proceder con la adquisición, se especula que podría asociarse con otros inversionistas para financiar una operación de tal magnitud. La noticia refleja una tendencia creciente de consolidación en la industria de la moda y el deporte, donde las grandes corporaciones buscan adquirir marcas con fuerte reconocimiento global para ampliar su cuota de mercado y diversificar su portafolio. Una posible compra de Puma por parte de Anta representaría uno de los mayores acuerdos en el sector en los últimos años.