La siderúrgica Altos Hornos de México (AHMSA), paralizada desde hace tres años, ha recibido el interés de varios grupos de inversionistas, destacando la propuesta de la firma estadounidense de capital hindú Jindal Steel Works (JSW). Representantes de JSW visitaron las instalaciones en Monclova para evaluar su estado, manifestando su intención de realizar una compra directa de la compañía y sus unidades mineras (MINOSA), en lugar de participar en el proceso de subasta concursal. La crisis de AHMSA ha tenido un impacto devastador en la Región Centro de Coahuila, con miles de trabajadores sin ingresos y una severa contracción económica. La posibilidad de una venta directa ha generado nuevas expectativas entre los extrabajadores, quienes resguardan los accesos a la planta.
Según Hervey Valenzuela, exobrero, "ya no nos interesa quién compre, lo importante es que traiga la inversión para sacarnos adelante".
La propuesta de JSW, un gigante que produce 35 millones de toneladas anuales de acero en Estados Unidos y la India, es vista como una de las más serias. Además de JSW, otros grupos inversores, cuyos nombres se mantienen en reserva, también han recorrido las instalaciones con la intención de proponer una adquisición por asignación directa. El exsecretario general del Sindicato Democrático, Ismael Leija Escalante, confirmó que hay dos o tres empresas interesadas y que los obstáculos legales para la venta han sido superados, por lo que se espera que la subasta modificada se realice a principios de 2026, lo que abriría el camino para la reactivación. El gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez, ha reiterado que la solución depende del Poder Judicial, el gobierno federal y los inversionistas, y viajará a la Ciudad de México para acelerar el proceso.
En resumenTras tres años de parálisis, el futuro de AHMSA podría definirse pronto con el interés de inversionistas como Jindal Steel Works, que buscan una compra directa en lugar de una subasta. Esta posibilidad renueva la esperanza de reactivación para la siderúrgica y la economía de Monclova, aunque la concreción de un acuerdo aún depende de complejas negociaciones entre los inversionistas, el gobierno y las autoridades judiciales.