Este movimiento es visto como una oportunidad para consolidar un gran líder del lujo “hecho en Italia”, después de que varias marcas familiares fueran adquiridas por conglomerados extranjeros. El CEO de Capri Holdings, John D. Idol, expresó su confianza en que Prada es “el socio ideal para guiar esta célebre casa de lujo hacia su próxima era de crecimiento”.