El objetivo es impulsar una expansión reforzada en Estados Unidos, establecer nuevas tiendas en Canadá y penetrar en mercados adicionales de Latinoamérica y Europa. Paradise se consolidó en México a través de un modelo de franquicias que le permitió alcanzar una red de 314 sucursales.

Antes de la venta, la compañía ya había iniciado su expansión fuera del país con aperturas en ciudades como Miami, Los Ángeles, Panamá, Honduras y Bogotá. El expresidente Vicente Fox, quien impulsó el posicionamiento de la marca, declaró sobre la venta: “Lo que comenzó como una idea local se convirtió en un movimiento que trascendió nuestras fronteras. No es una despedida, es la coronación de un gran esfuerzo”. La transacción ocurre en un contexto de fuerte dinamismo en el mercado global de cannabis legal, que según Research and Markets, alcanzó un valor estimado de 33,800 millones de dólares en 2024 y proyecta crecer hasta 110,100 millones para 2030.