Esta disputa multimillonaria no solo redefine el balance de poder en el streaming, sino que también ha desatado un intenso escrutinio regulatorio y político. La batalla comenzó el 5 de diciembre de 2025, cuando Netflix anunció un acuerdo definitivo para adquirir los estudios de cine y televisión de Warner Bros. Discovery (WBD), así como su servicio de streaming HBO Max, por un valor empresarial de 82.7 mil millones de dólares. El acuerdo, aprobado por los consejos de ambas compañías, dejaría fuera los canales de cable tradicionales como CNN y Discovery, que se escindirían en una nueva empresa. Esta operación convertiría a Netflix en un súper conglomerado de contenido, sumando a su portafolio franquicias icónicas como Harry Potter, Game of Thrones y el Universo DC.

Sin embargo, la movida fue desafiada tres días después por Paramount Skydance, que lanzó una oferta pública de adquisición (OPA) hostil por la totalidad de WBD, valorada en 108.4 mil millones de dólares. La propuesta de Paramount, de 30 dólares por acción en efectivo, fue dirigida directamente a los accionistas de WBD, argumentando que la oferta de Netflix era “inferior e incierta”. Esta contraoferta está respaldada financieramente por fondos soberanos de Arabia Saudita, Qatar y Abu Dabi, además de la firma de inversión Affinity Partners, fundada por Jared Kushner, yerno de Donald Trump. La disputa ha adquirido tintes políticos, ya que Trump expresó su preocupación por la concentración de mercado que implicaría el acuerdo con Netflix, declarando que “podría ser un problema” y que participaría en la decisión regulatoria. En contraste, la familia Ellison, detrás de Paramount, es cercana al expresidente.

La industria ha reaccionado con alarma.

El Sindicato de Guionistas de Estados Unidos (WGA) pidió que la fusión “sea bloqueada”, mientras que la asociación de cines Cinema United la calificó como una “amenaza sin precedentes” que podría eliminar el 25% de la taquilla si las películas de Warner migran aceleradamente al streaming. A pesar de la presión, el codirector ejecutivo de Netflix, Ted Sarandos, afirmó que su compañía sigue “súper confiada” en cerrar el trato, calificando la movida de Paramount como “totalmente esperada”.