Discovery.

Esta disputa, valorada en más de cien mil millones de dólares, no solo redefinirá el panorama del streaming y la producción de contenidos, sino que también ha desatado un intenso escrutinio regulatorio y político en Estados Unidos. La contienda comenzó cuando Netflix anunció un acuerdo por 82.7 mil millones de dólares para adquirir los estudios de cine y televisión de Warner Bros.

Discovery, así como su emblemática plataforma HBO Max.

Sin embargo, la operación fue desafiada días después por Paramount Skydance, que lanzó una oferta pública de adquisición (OPA) hostil por 108.4 mil millones de dólares, dirigida directamente a los accionistas y buscando la totalidad de la compañía, incluyendo canales de cable como CNN. Esta contraoferta ha generado una guerra de ofertas que los accionistas de Warner prevén. La disputa ha escalado al ámbito político, con el presidente Donald Trump expresando que participará en la decisión regulatoria y legisladores demócratas mostrando preocupación por el financiamiento de la oferta de Paramount, que incluye fondos soberanos de Oriente Medio. Adicionalmente, la operación de Netflix ya enfrenta una demanda colectiva de consumidores por posibles prácticas monopólicas. En su defensa, los codirectores ejecutivos de Netflix, Ted Sarandos y Greg Peters, han calificado el acuerdo como "proconsumidor, procreador, proempleo" y han descartado recortes de personal, a diferencia de la propuesta de Paramount, que se basa en sinergias que podrían implicar despidos. La resolución de esta batalla determinará el futuro de franquicias icónicas como Harry Potter y el Universo DC, y podría consolidar un nuevo coloso en el streaming con un poder de mercado sin precedentes, lo que mantiene en alerta a reguladores y a la industria cinematográfica.