El futuro del 75% restante de las acciones sigue pendiente de una Oferta Pública Inicial (OPI), cuyo calendario dependerá de las condiciones del mercado y las autorizaciones regulatorias. La conclusión de esta venta pone fin a una larga competencia por el control del banco, que incluyó intentos fallidos de otros actores como el magnate minero Germán Larrea.