Fundada en 2019 por Ricardo Weder, exdirectivo de Cabify, Jüsto buscaba revolucionar el mercado de abarrotes eliminando tiendas físicas e intermediarios para ofrecer un modelo más justo y sostenible. La pandemia de COVID-19 actuó como un potente catalizador, acelerando su crecimiento mientras los consumidores buscaban opciones de compra seguras y cómodas. La empresa logró recaudar más de 300 millones de dólares en inversiones y expandió sus operaciones a Brasil y Perú. Sin embargo, a pesar de su propuesta innovadora y su éxito inicial, Jüsto enfrentó dificultades para mantener la rentabilidad y la competitividad en un mercado desafiante. Tras la pandemia, se enfrentó a una intensa competencia por parte de gigantes del retail tradicional como Walmart, que cuentan con infraestructuras físicas y digitales robustas, así como de otras plataformas de entrega ya consolidadas. Según un informe de Statista, el reconocimiento de marca de Jüsto (39%) era significativamente inferior al promedio del sector (78%), y solo el 17% de los consumidores que conocían la marca la consideraban una de sus favoritas. El cierre de Jüsto sirve como una lección sobre la complejidad de digitalizar el sector de abarrotes, destacando los inmensos desafíos logísticos y la dificultad de competir contra actores establecidos con una escala y recursos masivos.