Esta operación, de concretarse, crearía el actor dominante del sector aéreo nacional, reconfigurando drásticamente el panorama competitivo.

El nuevo conglomerado, que se denominará Grupo Más Vuelos, busca fortalecer su posición en el mercado, aumentar los viajes aéreos a precios bajos y hacer más eficientes sus costos. Según los datos proporcionados, el grupo controlaría aproximadamente el 69% del volumen total de pasajeros transportados por aerolíneas mexicanas, más del doble de la participación de su competidor más cercano, Aeroméxico.

La alianza permitirá ofrecer una red conjunta de 86 destinos y 324 rutas.

Ambas compañías mantendrán sus marcas y operaciones de forma independiente.

Sin embargo, la transacción ha encendido las alarmas entre analistas por una posible afectación a la competencia. Juan Carlos Machorro, del despacho Santamarina y Steta, advirtió que la concentración es considerable y “enciende los focos rojos de una autoridad en materia de competencia económica”. El principal temor es que, al controlar el 100% del mercado de bajo costo tras la desaparición de Interjet, el nuevo grupo tenga “la tentación de subir tarifas”. El proceso, que se espera concluya en 2026, está sujeto a la aprobación de múltiples autoridades regulatorias en México (Comisión Nacional Antimonopolio), Estados Unidos (Ley Hart-Scott-Rodino) y Colombia.

A pesar de las preocupaciones, la reacción inicial del mercado fue positiva, con las acciones de Volaris disparándose un 14.1%, su mejor día desde abril de 2020.