Estos trenes, del modelo Adessia Stream, operarán en los nuevos corredores ferroviarios Ciudad de México-Querétaro-Irapuato y Saltillo-Monterrey-Nuevo Laredo. Un aspecto clave del contrato es el impulso a la industria nacional, ya que el 76.6% del contenido de los trenes se fabricará en México. Maite Ramos, directora general de Alstom para la región norte de Latinoamérica, aseguró que esta medida "impulsa la industria ferroviaria mexicana, promueve la especialización técnica y fortalece la red de proveedores locales, así como generación de empleos de calidad". La producción se llevará a cabo en la planta de Alstom en Ciudad Sahagún, Hidalgo, el mayor centro de fabricación de la empresa en América. Los trenes tipo DMU (Unidades Múltiples Diésel) están diseñados para operar sin catenaria, alcanzarán velocidades de hasta 165 km/h y tendrán capacidad para 300 pasajeros en servicios de larga distancia y 600 en corta distancia.

Alstom destacó que el diseño de los trenes toma como referencia el náhuatl y el Códice Boturini, inspirando una paleta cromática que evoca la riqueza cultural de México.