Aunque Azcárraga reduce su participación directa, se estima que conservará cerca del 24% de las acciones Serie “A”, manteniendo su posición como accionista dominante.

Este ajuste se interpreta como una maniobra para alinear los intereses de la alta dirección con la estructura de propiedad a largo plazo.

El movimiento ocurre en un contexto de profundos cambios para Televisa. En octubre de 2024, Azcárraga Jean solicitó licencia como presidente del Consejo de Administración para enfrentar una investigación en Estados Unidos relacionada con el “FIFA Gate”.

Desde entonces, el consorcio ha atraído a nuevos inversionistas como David Martínez (Fintech Holdings) y Eduardo Tricio Haro (Grupo Lala), mientras se desprendía de activos no estratégicos.

La empresa ha vendido su división de radio, fusionó su producción de contenidos con Univision y escindió sus negocios de apuestas y espectáculos en una nueva entidad llamada Ollamani, donde Azcárraga recientemente reforzó su control. Con la adquisición del 41.1% de las acciones de Sky que poseía AT&T, Televisa se concentra ahora en consolidar sus operaciones de Izzi y Sky como su principal motor de crecimiento.