Según los informes, asumir esta pérdida ahora es preferible a seguir acumulando déficits mensuales por la gestión de impagos.

Para Apple, el cambio de socio es estratégico.

Pasa de trabajar con un banco que “aprendía sobre la marcha” en la banca minorista a asociarse con JPMorgan Chase, descrito como “el tiburón más grande del estanque” en este sector. Siendo el banco más grande de EE.

UU., JPMorgan posee una vasta infraestructura y experiencia en tarjetas de crédito, lo que promete mayor estabilidad operativa.

La transición completa tomará alrededor de 24 meses. Este cambio también reaviva las especulaciones sobre la expansión internacional de la Apple Card, ya que la presencia global de JPMorgan elimina uno de los principales obstáculos que enfrentaba Goldman Sachs para llevar el producto a mercados como España y otros países europeos.