Su familia denunció no haber recibido apoyo de las autoridades.
El último balance oficial indica que 31 personas continúan hospitalizadas, mientras que 33 ya han sido dadas de alta. La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ-CDMX) mantiene como principal línea de investigación el exceso de velocidad por parte del conductor. Los peritajes preliminares señalan que la pipa, propiedad de la empresa Transportadora Silza, circulaba a unos 50 km/h en una zona con límite de 40 km/h, lo que habría provocado la volcadura y la subsecuente fuga y explosión del combustible. La comunidad sigue de luto, y se han organizado memoriales en honor a las víctimas, como la señora Alicia Matías Teodoro, quien falleció tras proteger a su nieta durante la explosión.












