Mauricio Fernández Garza, polémico y carismático alcalde de San Pedro Garza García, Nuevo León, falleció a los 75 años tras una larga batalla contra el cáncer de pulmón. Su muerte cierra un capítulo en la política neoleonesa, dejando un legado de transformaciones urbanas, controvertidas estrategias de seguridad y una profunda pasión por el arte y la cultura. El político y empresario del PAN falleció la noche del lunes 22 de septiembre, días después de anunciar su retiro definitivo de la vida pública. Fernández padecía mesotelioma pleural, un tipo agresivo de cáncer, y en una emotiva conferencia de prensa había declarado: “Ya paré todos mis tratamientos y lo dejo a la buena de Dios.
Me siento muy cansado”.
Su carrera política fue extensa, sirviendo como alcalde del municipio más próspero de América Latina en cuatro ocasiones (1989-1991, 2009-2012, 2015-2018 y 2024-2025), además de ser senador. Su gestión fue reconocida por proyectos de desarrollo urbano y seguridad, aunque su estilo directo y sus métodos a menudo generaron controversia. Figuras públicas como el gobernador Samuel García y el empresario Ricardo Salinas Pliego lamentaron su deceso, destacando su compromiso con Nuevo León y su carácter “fuera de serie”. Además de su faceta política, Fernández fue un ávido coleccionista de arte y fundador del Museo La Milarca, que alberga su vasta colección personal. Ante su fallecimiento, el Ayuntamiento de San Pedro deberá designar un encargado de despacho mientras el Congreso local nombra a un sustituto para concluir la administración.
En resumenMauricio Fernández Garza, una de las figuras políticas más influyentes y polifacéticas de Nuevo León, falleció a los 75 años. Recordado por su estilo directo, su gestión en cuatro ocasiones como alcalde de San Pedro, sus controvertidas políticas de seguridad y su legado como promotor cultural, su muerte ha generado una amplia reacción en la esfera pública y política del país.