La camioneta en la que viajaba una nieta del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, fue atacada a balazos en Culiacán, resultando en dos escoltas heridos, uno de ellos de gravedad. Aunque la menor salió ilesa, el incidente ha generado una fuerte movilización de seguridad y un debate sobre el móvil, que las autoridades preliminarmente atribuyen a un intento de robo de vehículo. El ataque ocurrió la tarde del martes en el Boulevard Jesús Kumate, al sur de Culiacán, una zona transitada y a plena luz del día. Los agresores dispararon contra la camioneta Jeep Cherokee blanca, asignada a Eneyda Rocha, presidenta del DIF estatal e hija del gobernador. Los escoltas, pertenecientes a la Policía Estatal Preventiva, repelieron la agresión.
El gobernador Rocha Moya confirmó los hechos a través de sus redes sociales, calificándolo como un "intento de despojo de camioneta" y aseguró que su nieta "resultó ilesa".
La presidenta Claudia Sheinbaum también se pronunció, señalando que la hipótesis principal es el robo, pero que "no se descarta ninguna hipótesis". El incidente cobra mayor relevancia al haber ocurrido el mismo día que el gabinete de seguridad federal, encabezado por el secretario Omar García Harfuch, sesionaba en la base aérea militar de Culiacán para revisar, precisamente, la situación de violencia en la entidad. La agresión contra la familia del gobernador, a pesar de la fuerte presencia de seguridad federal en la ciudad, ha generado dudas y especulaciones sobre si se trató de un asalto común o un ataque dirigido.
En resumenEste ataque de alto perfil subraya los persistentes desafíos de seguridad en Sinaloa, afectando directamente a la familia del gobernador. Mientras la versión oficial apunta a un intento de robo, el contexto de la visita del gabinete de seguridad federal y la audacia del atentado han generado cuestionamientos sobre el verdadero móvil detrás de la agresión.