Estados Unidos se prepara para un cierre parcial de su gobierno federal después de que una medida republicana para evitarlo fracasara en el Senado. La falta de acuerdo entre demócratas y republicanos, centrada en disputas sobre la atención médica, deja al país a horas de la fecha límite de medianoche para la paralización de agencias no esenciales. El proyecto de ley de gastos propuesto por los republicanos no alcanzó los 60 votos necesarios en el Senado para su aprobación, lo que acerca la primera paralización gubernamental en casi siete años. El principal punto de discordia es la demanda de los demócratas de extender los créditos fiscales federales bajo la Ley de Atención Médica Asequible, a lo que los republicanos se oponen.
Ambos partidos se han culpado mutuamente por el estancamiento.
La Casa Blanca responsabilizó a los demócratas del Senado por la situación, afirmando en un comunicado que "votaron para enviar al gobierno a un cierre". Por su parte, el presidente Donald Trump declaró que un cierre es "probablemente probable", aunque no "inevitable", y acusó a los demócratas de querer "destruir la atención médica en Estados Unidos" al dársela a inmigrantes. La falta de un acuerdo antes del 1 de octubre, inicio del año fiscal, obligará a 438 agencias a suspender sus operaciones no esenciales, lo que podría retrasar la publicación de datos económicos clave y afectar a miles de trabajadores federales.
En resumenUn cierre del gobierno de EE. UU. parece inevitable tras el fracaso de una votación en el Senado para aprobar el financiamiento federal. La disputa entre demócratas y republicanos se centra en la financiación de la atención médica, dejando al país al borde de una paralización de servicios no esenciales.