Activistas de la flotilla 'Global Sumud' que fueron deportados de Israel a Turquía han denunciado graves maltratos durante su detención, con acusaciones específicas de tortura y trato degradante hacia la activista sueca Greta Thunberg. Compañeros de la misión humanitaria afirman que fueron privados de agua y comida durante casi 40 horas y que Thunberg fue objeto de humillaciones particulares. El periodista turco Ersin Celik, también activista de la flotilla, declaró que fue testigo de cómo las fuerzas israelíes “torturaron a Greta Thunberg de forma grave, la arrastraron por el suelo e intentaron forzarla a besar la bandera israelí”. Otro testimonio de la activista turca Aycin Kantoglu asegura que a Thunberg “la esposaron, le pusieron una bandera israelí en las manos a la fuerza y la golpearon”. Por su parte, el periodista italiano Lorenzo Agostino, citado por Al Jazeera, afirmó que la joven de 22 años “fue humillada, envuelta en una bandera israelí y exhibida como un trofeo”. En respuesta, el Ministerio de Exteriores de Israel publicó un video del momento de la detención de Thunberg el 1 de octubre, asegurando que ella y sus compañeros se encontraban “sanos y salvos”, sin que en las imágenes se aprecie maltrato.
Hasta el momento, Greta Thunberg no ha emitido declaraciones públicas sobre los hechos.
Los activistas fueron interceptados en aguas internacionales mientras intentaban llevar ayuda humanitaria a Gaza, acción que Israel justificó al afirmar que se dirigían a “una zona de combate activa”.
En resumenTras ser deportados de Israel, activistas de la flotilla humanitaria a Gaza denunciaron haber sufrido maltratos, incluyendo privación de alimentos y agua. Las acusaciones más graves apuntan a que Greta Thunberg fue víctima de tortura y humillaciones, como ser golpeada y forzada a besar la bandera israelí, mientras que el gobierno de Israel niega las acusaciones.