Una iniciativa de ley presentada por el diputado de Morena, Armando Corona, que propone castigar con hasta nueve años de cárcel la creación y difusión de memes, stickers o videos manipulados que "ridiculicen" a una persona, ha sido rotundamente rechazada por el coordinador de su propia bancada, Ricardo Monreal. La propuesta, calificada como un atentado contra la libertad de expresión, ha generado una fuerte polémica y la reacción irónica de la oposición. La iniciativa busca reformar el Código Penal Federal para sancionar a quienes usen imágenes, voz o identidad de alguien sin su consentimiento, con penas que aumentarían si la víctima es menor de edad o servidor público. El diputado Corona argumentó que la tecnología se ha convertido en un instrumento capaz de “destruir reputaciones en segundos”. Sin embargo, Ricardo Monreal fue contundente en su rechazo: “Yo estoy en contra de todo eso.
No va a pasar, se lo digo desde ahora”.
El coordinador de Morena afirmó que no se debe hacer “nada que afecte la libertad de expresión” ni las garantías individuales.
La oposición también criticó la propuesta.
El coordinador del PAN, Elías Lixa, la calificó como “absurda y trasnochada” y, en tono de burla, llamó a “hacer un sticker del promovente, para que todos lo recordemos”. Por su parte, Rubén Moreira, del PRI, consideró la medida como propia de “gobiernos dictatoriales”.
La iniciativa ha sido vista como un intento de censura, similar a otras propuestas que han surgido en el pasado y que han sido retiradas tras el rechazo social.
En resumenLa propuesta de la 'Ley Anti-Memes' para criminalizar la creación de stickers y contenido satírico ha sido efectivamente frenada por el propio liderazgo de Morena en la Cámara de Diputados, que la consideró una violación a la libertad de expresión. La iniciativa desató una amplia crítica y burlas, evidenciando la tensión existente entre la protección de la reputación personal y el derecho a la sátira política y la crítica pública en la era digital.