La disputa entre el gobierno federal y Grupo Salinas por una multimillonaria deuda fiscal escaló este lunes, luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum y funcionarios de Hacienda desmintieran la existencia de un acuerdo de pago pactado durante la administración de Andrés Manuel López Obrador. El gobierno instó al empresario Ricardo Salinas Pliego a pagar sus adeudos de inmediato, afirmando que no se requiere ninguna negociación adicional. La controversia se intensificó después de que Grupo Salinas hiciera públicas cartas en las que Salinas Pliego afirmaba haber llegado a un acuerdo con el gobierno de López Obrador, a través del entonces Procurador Fiscal, Arturo Medina, para resolver sus adeudos.
En respuesta, la presidenta Sheinbaum invitó a Medina a su conferencia matutina, donde este negó categóricamente dicho acuerdo. “Es falso que en la administración pasada se haya llegado a un acuerdo con este grupo”, declaró Medina, explicando que, si bien hubo mesas técnicas, “nunca se acordó un monto ni la ruta de solución” porque la empresa siempre discrepó de la cantidad determinada por el SAT. Por su parte, la actual Procuradora Fiscal, Grisel Galeano, reforzó la postura del gobierno al señalar que Salinas Pliego “puede pagar hoy mismo” si así lo desea.
“No se necesita ningún acuerdo.
Solicitan a su contador que pida la línea de captura y a partir de hoy pueden pagar”, afirmó Sheinbaum. Ante esta postura, Grupo Salinas emitió un comunicado acusando una “persecución sistemática” y anunció que recurrirá a instancias internacionales como la Corte Interamericana de Derechos Humanos, calificando como preocupante que se descalifique su derecho al acceso a la justicia.
En resumenEl gobierno de Claudia Sheinbaum negó la existencia de un acuerdo fiscal con Grupo Salinas del sexenio anterior y exigió el pago inmediato de la deuda. En respuesta, el conglomerado de Ricardo Salinas Pliego acusó una “persecución sistemática” y anunció que llevará el caso a la Corte Interamericana de Derechos Humanos.