En un giro significativo en su política comercial, el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva para eliminar los aranceles sobre productos agrícolas clave como carne de res, café, tomates y frutas tropicales. La medida busca contener la inflación y asegurar el abasto en el mercado interno estadounidense ante la creciente preocupación por el costo de vida. La decisión, firmada el 14 de noviembre, retira con efecto inmediato los impuestos que permanecían vigentes sobre una amplia gama de bienes agroalimentarios importados. La Casa Blanca argumentó que la orden forma parte de una estrategia para "asegurar el abasto y moderar los precios", especialmente en sectores afectados por condiciones climáticas adversas y disrupciones en la cadena de suministro. Esta acción representa un cambio relevante en la postura de la administración Trump, que previamente había insistido en que sus aranceles no aumentaban los precios al consumidor. La medida exenta a productos como carne de res, café, bananas, tomates y fertilizantes de los "aranceles recíprocos" impuestos este año.
El gobierno estadounidense destacó que esta decisión es resultado de las "excelentes" relaciones comerciales con diversos países, incluyendo a importantes productores latinoamericanos como Argentina, Ecuador, Guatemala y El Salvador, con quienes se anunciaron acuerdos marco para un mayor acceso a sus mercados.
Los precios récord de la carne de res han sido una preocupación particular para la administración, que ahora busca abaratar los costos de las mercancías en la Unión Americana para aliviar la presión sobre los consumidores.
En resumenLa administración Trump ha revertido su política arancelaria sobre importaciones agrícolas clave en un esfuerzo por combatir la inflación interna. Esta medida pragmática, que beneficia a exportadores de Latinoamérica, evidencia la presión económica sobre los consumidores estadounidenses y marca un cambio en la retórica comercial del gobierno.