La lucha contra el crimen organizado ha registrado acciones significativas tanto en Europa como en México, destacando el desmantelamiento de un centro de operaciones del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en España y violentas reacciones a operativos en Michoacán. Estas acciones subrayan la expansión global del cártel y su capacidad de respuesta armada en territorio nacional. En una operación conjunta denominada "Oyamel", la Policía Nacional de España, en colaboración con la DEA de Estados Unidos y autoridades de Países Bajos, desarticuló una "oficina" del CJNG a las afueras de Madrid. Se detuvo a 20 personas, incluyendo dos objetivos prioritarios de la DEA y miembros de la Camorra napolitana. La célula criminal introducía cocaína y metanfetaminas desde Sudamérica ocultas en maquinaria industrial de gran tonelaje para su distribución en Europa.
Se incautaron 1,870 kg de cocaína y 375 kg de anfetamina.
Mientras tanto, en México, un operativo para capturar a Ángel Chávez Ponce, alias "El Camaleón", presunto líder regional del CJNG en Michoacán, provocó una respuesta violenta del cártel.
Se reportaron narcobloqueos con al menos 15 vehículos incendiados en 16 municipios, incluyendo Pátzcuaro, Zamora y Morelia.
Los enfrentamientos dejaron un saldo de dos presuntos delincuentes muertos.
Adicionalmente, en Colima, la Secretaría de Marina informó la detención de 54 personas en operativos realizados en cuatro municipios, donde se aseguraron armas, drogas y vehículos.
En resumenLas autoridades han asestado golpes a la estructura logística y operativa del CJNG a nivel internacional y nacional. Sin embargo, la capacidad del cártel para reaccionar con violencia extrema en México, como se vio en Michoacán, demuestra el persistente desafío de seguridad que representa.