Harfouch aseguró que el propietario de Miss Universo, Raúl Rocha, mantiene "negocios" con el padre de Fátima, Bernardo Bosch, y que le pidieron votar por la mexicana porque "sería bueno para el negocio". Estas acusaciones, que prometió detallar en un documental, se sumaron al descontento del público en Tailandia, que abucheó el resultado. La controversia se intensificó con la reacción de Nawat Itsaragrisil, directivo que previamente había insultado a Bosch llamándola "tonta" y "cabeza hueca", quien publicó mensajes crípticos en redes como: "Diez mil millones de palabras que no se pueden decir". A pesar de la tensión, Bosch y Nawat se reencontraron en un evento posterior, donde el directivo la acompañó al escenario, aunque la mexicana se mostró visiblemente incómoda. La presidenta Sheinbaum elogió a Bosch no solo por su triunfo, sino por su valentía al enfrentar los ataques previos, afirmando que "es un ejemplo de que cuando hay una injusticia y particularmente para las mujeres, hay que alzar la voz".