La aclaración surge en medio de acusaciones de un presunto conflicto de interés que habría favorecido a la concursante mexicana en el concurso de belleza. La controversia se intensificó después de que Pemex publicara en sus redes sociales una felicitación a Bosch, destacando que es “hija de nuestro compañero Bernardo Bosch Hernández”. Este mensaje avivó las especulaciones iniciadas por Omar Harfouch, un juez que renunció al certamen y calificó a Bosch como una “falsa ganadora”, alegando que el dueño de Miss Universo, Raúl Rocha Cantú, tendría negocios con el padre de la mexicana. Según informes, en 2023, cuando Bernardo Bosch ocupaba un cargo directivo en Pemex, la paraestatal otorgó un contrato de 745.6 millones de pesos a una empresa propiedad de Rocha Cantú. En respuesta, Pemex informó que dicho contrato tuvo una duración de 11 meses y que “a la fecha no se tiene ninguna relación contractual vigente”. La empresa estatal aseguró que su felicitación se realizó “en el marco del entusiasmo popular por su triunfo” y reiteró su compromiso con la ética y la lucha contra la corrupción, deslindándose de cualquier injerencia en el certamen.