La Cancillería venezolana respondió en un comunicado que el cártel es 'inexistente' y que la medida es una 'infame y vil mentira para justificar una intervención ilegítima e ilegal'. La vicepresidenta Delcy Rodríguez desestimó la acción como 'ridícula'. La tensión se agrava en un contexto de despliegue militar estadounidense en el Caribe, calificado por Maduro como una 'amenaza'. Como consecuencia de la escalada, al menos siete aerolíneas, incluidas Air Europa, Iberia y Avianca, han suspendido sus vuelos a Venezuela tras una advertencia de la Administración Federal de Aviación (FAA) de EE. UU. sobre un 'aumento de la actividad militar' en la región.