“Lo que pasó el 15 de noviembre fue algo muy grave (...) Hubo represión en México”, declaró Romero.

La acción legal del PAN busca que la FGR atraiga la investigación para indagar la organización, financiamiento y liderazgos de los grupos violentos que, según el partido, actúan para inhibir la protesta social.

Roberto Gil Zuarth, exlegislador panista, afirmó: “¿Qué pedimos?

Que le quiten la capucha a los violentos. Que le quiten la capucha a sus jefes”.

El PAN rechazó las acusaciones del gobierno de estar detrás de las movilizaciones, calificándolas de 'ridículas'. Romero ironizó sobre la postura oficialista: “Ahora resulta que la oposición está detrás de todo, la oposición está detrás incluso de los huracanes, de las lluvias, de los temblores”. Esta denuncia escala el conflicto político derivado de la marcha, donde el gobierno y la oposición se acusan mutuamente de orquestar la violencia y de tener vínculos con los grupos de choque que participaron en los enfrentamientos en el Zócalo.