Los cárteles controlan toda la cadena: importación clandestina, principalmente desde Asia, reempaque, comercialización a través de redes sociales y distribución en puntos de venta informales, utilizando a menudo a menores de edad. Entre las organizaciones identificadas se encuentran el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Cártel de Sinaloa (facción de 'Los Chapitos'), Nueva Familia Michoacana, Cártel del Golfo, Cártel del Noreste, Cárteles Unidos y La Unión Tepito.
El informe detalla que el tabaco ilegal ya representa dos de cada diez cigarros consumidos en México. El CJNG, por ejemplo, produce tabaco en fábricas clandestinas en el Estado de México, Morelos y Jalisco.
Por su parte, La Unión Tepito ha fortalecido sus vínculos con proveedores asiáticos para dominar la oferta en la capital del país.
Los especialistas concluyeron que este mercado ilícito se ha convertido en una "caja chica" estratégica para financiar armas, logística y enfrentamientos, por lo que urgen a una regulación clara y una estrategia frontal contra estas redes criminales.













