Lakanwal, quien también resultó herido y está bajo custodia, llegó a Estados Unidos en septiembre de 2021 bajo el programa “Operation Allies Welcome” de la era Biden, destinado a reasentar a afganos que ayudaron a las fuerzas estadounidenses.

Se reveló que trabajó con unidades militares respaldadas por la CIA en Afganistán.

El presidente Trump calificó el tiroteo como “un acto de maldad, un acto de odio y un acto de terror”, y lo utilizó para criticar las políticas migratorias de su predecesor. Como respuesta inmediata, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) anunció la “suspensión inmediata e indefinida de la tramitación de todas las solicitudes de inmigración relativas a ciudadanos afganos”. Adicionalmente, Trump ordenó el despliegue de 500 soldados adicionales para proteger la capital.