fue detenido en Oaxaca como probable responsable del delito de feminicidio agravado en contra de su pareja, C.V.R., a quien habría asesinado a balazos en 2019 frente a uno de sus hijos.

La captura se logró tras una evasión de la justicia que duró casi seis años. El crimen ocurrió la tarde del 29 de agosto de 2019 en el municipio de Cuilápam de Guerrero. Según la carpeta de investigación de la Fiscalía Especializada, la víctima caminaba con su hijo por la calle cuando fue interceptada por el agresor.

T.H.S.

descendió de un vehículo y, sin mediar palabra, le disparó en repetidas ocasiones, causándole la muerte en el lugar. La investigación reveló un historial de violencia previo.

La víctima y el agresor mantenían una relación de concubinato marcada por constantes agresiones físicas, verbales y económicas. La fiscalía documentó que la mujer intentó alejarse en múltiples ocasiones, pero el agresor la forzaba a reiniciar la convivencia.

Meses antes del feminicidio, el sujeto había abandonado el domicilio familiar, para regresar posteriormente a cometer el ataque.

De ser encontrado culpable, T.H.S.

podría enfrentar una de las condenas más altas contempladas en la legislación local. El Código Penal del Estado de Oaxaca sanciona el feminicidio con una pena base de 50 a 60 años de prisión, la cual podría incrementarse considerablemente debido a las agravantes presentes en el caso, como la relación de concubinato y el hecho de que el crimen se cometió frente a un descendiente de la víctima.