El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha intensificado su intervención en la política latinoamericana, anunciando un futuro indulto para el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández y revelando una llamada telefónica con el mandatario venezolano Nicolás Maduro. Estas acciones se producen en un contexto de creciente tensión militar en el Caribe y en vísperas de elecciones clave en Honduras. En una publicación en su red social Truth Social, Trump afirmó que concederá un “indulto total y completo” a Juan Orlando Hernández, quien cumple una condena de 45 años en Estados Unidos por narcotráfico, argumentando que ha sido tratado de forma “injusta”.
El mandatario vinculó explícitamente este indulto a la victoria del candidato presidencial hondureño Nasry Asfura, del conservador Partido Nacional, prometiendo todo el apoyo de su gobierno si este gana.
Paralelamente, el diario The New York Times reportó que Trump sostuvo una conversación telefónica con Nicolás Maduro la semana pasada para discutir una posible reunión en Estados Unidos, aunque no se concretaron planes.
Este contacto ocurrió días antes de que el Departamento de Estado designara al 'Cártel de los Soles' como organización terrorista.
Además, Trump advirtió que las fuerzas armadas estadounidenses comenzarán “muy pronto” a detener a narcotraficantes venezolanos “por tierra”, escalando las operaciones que hasta ahora se han concentrado en el mar.
En resumenLas recientes acciones de Donald Trump en América Latina, incluyendo un indulto condicionado a un resultado electoral y el diálogo directo con un adversario como Nicolás Maduro en medio de presiones militares, reconfiguran el tablero geopolítico y generan una notable incertidumbre en la región sobre el futuro de la política exterior estadounidense.