Los Chicago Bears dieron una de las grandes sorpresas de la Semana 13 de la NFL al vencer a los campeones Philadelphia Eagles por 24-15 en el partido especial de Black Friday. El triunfo, cimentado en un dominante ataque terrestre, consolida a Chicago como líder de la NFC Norte y agudiza la crisis de los Eagles, que suman su segunda derrota consecutiva. Desde el inicio del encuentro en el Lincoln Financial Field, los Bears impusieron su ritmo y nunca estuvieron por debajo en el marcador.
La clave de la victoria fue su imponente juego por tierra, donde los corredores D’Andre Swift y el novato Kyle Monangai superaron las 100 yardas cada uno, acumulando 125 y 130 yardas respectivamente, y una anotación cada uno.
En total, Chicago sumó 282 yardas terrestres.
El mariscal de campo de segundo año, Caleb Williams, tuvo una actuación discreta con 154 yardas por aire, un touchdown y una intercepción. Por el lado de los Eagles, la ofensiva lució apagada y con poca chispa.
Jalen Hurts lanzó para 230 yardas y dos anotaciones a A.J.
Brown, pero también sufrió una intercepción y un balón suelto que resultaron costosos.
El ataque terrestre, liderado por Saquon Barkley, fue limitado a solo 53 yardas.
Con este resultado, los Bears mejoran su récord a 9-3, mientras que los Eagles caen a 8-4, manteniendo el liderato de su división pero con crecientes dudas sobre su rendimiento.
En resumenLos Chicago Bears confirmaron su estatus de contendientes en la Conferencia Nacional al derrotar a los campeones reinantes en su propio campo. La victoria, impulsada por un juego terrestre imparable, no solo fortalece su posición en la cima de su división, sino que también expone significativas vulnerabilidades en la ofensiva de los Philadelphia Eagles, sembrando dudas sobre su capacidad para defender el título.