La clave de la victoria fue su imponente juego por tierra, donde los corredores D’Andre Swift y el novato Kyle Monangai superaron las 100 yardas cada uno, acumulando 125 y 130 yardas respectivamente, y una anotación cada uno.

En total, Chicago sumó 282 yardas terrestres.

El mariscal de campo de segundo año, Caleb Williams, tuvo una actuación discreta con 154 yardas por aire, un touchdown y una intercepción. Por el lado de los Eagles, la ofensiva lució apagada y con poca chispa.

Jalen Hurts lanzó para 230 yardas y dos anotaciones a A.J.

Brown, pero también sufrió una intercepción y un balón suelto que resultaron costosos.

El ataque terrestre, liderado por Saquon Barkley, fue limitado a solo 53 yardas.

Con este resultado, los Bears mejoran su récord a 9-3, mientras que los Eagles caen a 8-4, manteniendo el liderato de su división pero con crecientes dudas sobre su rendimiento.